Archive for enero, 2012


Los días más importantes.

“El primer día de la semana […] hallaron removida la piedra del sepulcro” Lucas 24:1,2

Esta es la época del año cuando salgo “de caza”, no para buscar cosas que están en oferta, sino el calendario perfecto. Empiezo en diciembre, pero no me tomo la búsqueda en serio hasta enero. Mis requisitos son simples: quiero un calendario donde se vea toda la semana completa de un vistazo, que sea como un libro que pueda poner sobre el aparador de la cocina y cerca del teléfono. También debe empezar cada semana con el domingo, no con el lunes. Este último criterio es lo que complica la búsqueda. Hay cada vez más calendarios que empiezan la semana con el lunes, el día que Dios considera como el segundo.

Esta tendencia, al igual que otras en nuestra cultura, desvaloriza lo que Dios considera importante. El Señor decidió dar un significado especial a dos días de la semana: el primero y el último. Descansó el séptimo día después de crear el mundo (Génesis 2:1-3) y el primero, Cristo resucitó de entre los muertos después de redimir al mundo (Lucas 24:1-7). En el antiguo pacto, el último día se reservaba para descansar. Hoy, en la nueva dispensación, los creyentes celebran el primer día de la semana en conmemoración de la resurrección de Cristo.

Aunque el calendario que uso no es vital para mi fe, sí me ayuda a recordar que mi vida no empieza y termina con el trabajo que hago sola, sino con lo que Dios hace por mí mientras adoro y descanso.

Dios Te Bendiga


“Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras” Hebreos 10:24

Desde un punto de vista estadístico, debería ser imposible sentirse solo en el planeta Tierra. Después de todo, hay más de 6,000 millones de personas en esta gran roca.

Sin embargo, mucha gente en nuestro mundo se siente sola. Una mujer me dijo que ha vivido más tiempo que todos sus parientes cercanos y amigos. En su soledad, se pregunta por qué Dios permite que ella siga viviendo.

Si te sientes solo, tal vez pueda animarte. Toma la Palabra de Dios averigua cómo pueden ayudar a mitigar tu soledad las tres acciones siguientes:

Aprende a estar contento. Lee Filipenses 4:10-13. Después, pídele a Dios que te ayude a depender de Él todos los días y a aprender a estar contento en cualquier situación.

Haz el bien a alguien. Lee Hebreos 13:1-3. Luego, busca a alguien que necesite ayuda. La soledad desaparecerá de ti y de esa otra persona.

Adora con el pueblo de Dios. Hebreos 10:21-25 hace hincapié en la importancia de adorar con otros creyentes. Busca a alguien con quien puedas alabar a Dios.

Si te sientes solo, apóyate en Jesús para que te haga sentir contento y satisfecho, ayuda a otra persona y adora a Dios con otros creyentes. Estas acciones van a cambiar tu manera de pensar y te recordarán que, cuando conoces a Dios, nunca estás solo.

Dios Te bendiga

“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” Hebreos 11:1

Cuando era adolescente, a veces me preguntaba si mi fe era real. Había confiado sinceramente en Cristo, pero las injusticias de la sociedad y algunos escritos de incrédulos suscitaban dudas en mi mente. No me atrevía a mencionarle esto a nadie. Sin embargo, una y otra vez me entregaba de nuevo a Cristo y me comprometía a poner en práctica Sus enseñanzas en mi vida.

Desde entonces, muchas personas me han dicho que la descripción de la fe que hace Hebreos 11:1 las perturba. Creen que ese pasaje describe la fe como una certeza intelectual, algo que no siempre tienen. Pero, en su contexto, este versículo explica lo que la fe es y lo que hace. Confirma la certidumbre que se produce a medida que continuamos con nuestro compromiso de confiar en Jesús y en Su Palabra. Cuando lo hacemos, no dudamos de la realidad de Dios ni del cielo que nos espera.

Para certificar la validez de esta afirmación, considera la fe firme de creyentes ancianos que han seguido confiando en Jesús a pesar de atravesar grandes pruebas, tristeza y dolor. Ellos te dirán que Jesús se ha hecho tan real y precioso en sus vidas que están absolutamente seguros de Él y de la autenticidad de Sus promesas.

No dejes que los momentos de duda te desalienten. Sigue confiando en el Señor Jesús y en Su Palabra, y obedeciendo. Cuando lo hagas, tu confianza aumentará.

Dios Te Bendiga

Duros y Aptos.

“… la prueba de vuestra fe produce paciencia” Santiago 1:3

Hay una compañía en Estados Unidos que fabrica impresoras para computadoras. Antes de despacharlas, pasan por una prueba que consiste en congelarlas primero, luego calentarlas a 54°C y, por último, sacudirlas violentamente durante 15 minutos. Este es el último paso de un proceso llamado “endurecimiento”, que prepara una impresora ordinaria para que la use el ejército. Con los circuitos asegurados y los componentes en una caja metálica, el fabricante la prueba al extremo hasta cerciorarse de que funcionará en el campo de batalla.

Si eso te recuerda el proceso de fortalecimiento espiritual que estás atravesando, cobra ánimo. Es Dios mismo, nuestro amado Padre, el que permite las épocas de prueba para prepararnos para servirle. Cuando enfrentamos circunstancias difíciles, la Biblia nos ofrece esta sorprendente instrucción “… tened por sumo gozo […], sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia” (Santiago 1:2,3).

En medio de todo, Dios nos invita a pedirle sabiduría. ¿Por qué? Para que sepamos cómo reaccionar ante las pruebas. El la da “abundantemente” a todo el que se la pida (v.5).

Si la vida fuera una oficina limpia con acondicionador de aire, los cristianos débiles funcionarían bien, pero habitamos en un mundo inmerso en una batalla espiritual de vida o muerte. Si confiamos en Dios en las épocas difíciles, nos volveremos “duros y aptos” para ser más útiles.

Dios permite la adversidad en nuestra vida para mejorarnos, no para destruirnos.

Dios Te Bendiga